UNA CONJETURA GERMINAL: LA REVOLUCIÓN INFORMATICA EXPLICA PARTE DE LA CRISIS FINANCIERA INTERNACIONAL

Escribe: Fernando Nicchi

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
el adjetivo, cuando no da vida, mata.
Vicente Huidobro (chileno; 1893-1948)

I. Introducción

Mucho se ha escrito sobre la crisis financiera global. Sobre sus causas técnicas inmediatas y sobre las más mediatas, como la cultura y la moral contemporáneas (Bouckaert, 2009; Zamagni, 2009).
Lejos de pretender restarle importancia a esta explicación causal, la intención de estas líneas consiste en llamar la atención sobre un aspecto tal vez dejado de lado: la fluidez en la circulación de la información propiciada por el desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación, i.e. lo que en términos coasianos podríamos caratular como la reducción de los costos de transacción (Coase, 1937).
Para ello vamos a trazar un paralelo entre el sistema financiero internacional y un simple circuito eléctrico (Netushil y Strajov, 1959), gracias a que responden a las mismas ecuaciones diferenciales -o ecuaciones en diferencias (Goldberg, 1958), como se estila en dinámica económica. Nos serviremos de esta analogía para percatarnos del efecto que una mayor conectividad entre los operadores financieros tiene sobre el funcionamiento del sistema.
También haremos mención al contrapunto entre un análisis estático y uno dinámico, y al impacto de una mayor fluidez en el flujo de información en el despliegue de ambos análisis.
Con todo esto habremos esbozado una conjetura germinal: una parte de la explicación de la crisis financiera internacional se debe apoyar en la propagación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

II. Paralelo entre el sistema financiero y un sistema eléctrico

En efecto, la revolución industrial primero, con la máquina de vapor, la revolución eléctrica después, con la iluminación y la fuerza electromotriz, y la informática ahora, con su vertiginoso tráfico de información, han provocado y provocan cambios muy importantes en la sociedad. Sin embargo, el hecho de estar inmersos en esos cambios les impide muchas veces a sus contemporáneos poder tomar conciencia de la magnitud de las transformaciones. Es nuestra situación con la informática.
Sin embargo, el aumento en la circulación de la información puede ser plausiblemente interpretado como una gran reducción en los costos de transacción inherentes, en nuestro caso, a las transacciones financieras. La primer idea que nos viene a la mente es que, con menores costos de transacción, los intercambios serían más fluidos y el resultado, inexorablemente, más eficiente.
Lo mismo sucede con un circuito eléctrico. Las resistencias producen pérdidas y empeoran la eficiencia energética. Una reducción de la resistencia contribuye a mejorar la eficiencia; se pierde menos energía. En el fondo, las ecuaciones diferenciales son las mismas que las de un modelo dinámico de la economía (Chiang y Wainwright, 1967). Ahora bien, según los parámetros iniciales y las condiciones de contorno, la resistencia no influye solamente sobre las cuestiones energéticas y la eficiencia, sino que juega un rol fundamental en la posibilidad de alcanzar algún equilibrio e incluso en la forma en que ese equilibrio es alcanzado.
Podría darse el caso de una inestabilidad tal que el equilibrio nunca se pudiera lograr. Pero aun cuando fuera posible arribar al equilibrio, la resistencia determinaría el tipo de oscilaciones que se producirían alrededor del equilibrio y el tiempo en que se amortiguarían esas oscilaciones. Es así que la reducción en la resistencia podría volver al circuito muy inestable, mientras que una alta resistencia reduciría las oscilaciones y lo volvería más estable.
Algo similar podemos decir de las burbujas financieras. No hay ninguna duda acerca de la causas, del motor que las impulsa. Pero la reducción en los costos de transacción consecuencia de la mayor fluidez en el traslado de información puede ser asociada con una menor resistencia. Con la mayor resistencia existente en crisis anteriores las oscilaciones eran amortiguadas y no alcanzaban una gran amplitud. Pero ante la baja resistencia actual las oscilaciones son de gran magnitud. El motor que las impulsa es el ampliamente descripto por la literatura, pero la amplitud y rapidez de las oscilaciones depende de la fluidez en las comunicaciones; una nota característica de la informática actual.

III. Contrapunto entre el enfoque estático y el dinámico

Por otra parte, así como los costos de transacción reducen la eficiencia en un mercado de caballeros, la reducción de los costos de transacción en un mercado de pícaros (Le Grand, 1998) acentúa las burbujas especulativas. Llevando el argumento al extremo, en un mundo de ladrones y estafadores incomunicados no puede haber robos ni estafas, mientras que en uno altamente comunicado, las tropelías encuentran un campo fértil. No se trata de ignorar las causas morales ni de abogar por la prehistoria informática, sino de entender el fenómeno explicando la magnitud y rapidez de la crisis, así como su desaparición.
El caso reciente de Dubai también muestra la velocidad con que se extinguen nuevas crisis que, en otro momento, o bien llevarían más tiempo de solución una vez provocadas, o bien no llegarían a originarse por la lentitud en llegar a conocimiento de los operadores financieros de otras latitudes.
También podemos decir que este enfoque, además, coincide con el apoyo del FMI al control de capitales y al cobro de una tasa a las transacciones financieras internacionales (Rodrik, 2010). Cuando se piensa en este tipo de medidas, la primera reacción es pensar en que la restricción sólo puede provocar ineficiencias. Pero también es cierto que este freno a los vaivenes puede resultar beneficioso si se evitan burbujas y colapsos demasiado bruscos.
En el fondo se trata del contrapunto entre el enfoque estático y el dinámico en la economía. Los costos de transacción, la resistencia en los circuitos eléctricos, las trabas a la circulación de la información y las tasas a las transacciones financieras son, qué duda cabe, un atentado contra la eficiencia en términos estáticos. Pero en un análisis dinámico, el rol de todos esos elementos adopta otro cariz. Sin anular en absoluto los fenómenos estáticos, la reducción de los costos de transacción, a la par de un aumento en la eficiencia estática, también produce un aumento en la inestabilidad del sistema en términos dinámicos. Bajo ciertas condiciones, una mayor fluidez en el flujo informático vuelve al sistema financiero absolutamente más inestable.

IV. Conclusiones

Es así que la revolución informática tiene y seguirá teniendo un papel clave en el sistema económico, alcanzando tal vez ribetes inesperados. Las oscilaciones en un estanque siempre serán provocadas por una piedra arrojada con displicencia. Pero la magnitud de esas oscilaciones dependerá de la viscosidad del líquido, pudiendo convertirse en una tormenta o en suaves onditas. Por lo tanto, sin negar en absoluto las causas técnicas, culturales y morales de la crisis, lo cierto es que el nuevo ingrediente de las tecnologías de la información y la comunicación puede explicar en gran medida el advenimiento de las crisis y sus violentas oscilaciones. En definitiva, se trata de una situación más en donde toman gran relevancia los costos de transacción y muestran los efectos que el entorno institucional (North, 1995) tiene sobre el desempeño económico.

V. Referencias Bibliográficas

Bouckaert, Luk (2009) La catarsis financiera, en Revista Cultura Económica, Año XXVI/XXVII, Nro 73/74, Bs As, Mayo de 2009.
Chiang, A. y K. Wainwright (1967) Métodos fundamentales de economía matemática. México, McGraw-Hill, 2006.
Coase, R. (1937) The nature of the firm. Economica, 4, November, 1937.
Goldberg, S. (1958) Introduction to difference equations with illustrative examples from economics, psychology, and sociology. New york, Dover Publications.
LeGrand, J. (1998) ¿Caballeros, pícaros o subordinados? Acerca del comportamiento humano y la política social Bs. As., Desarrollo Económico, Vol 38, Nro 151, 1998
Netushil, A. y S. Strajov (1959) Circuitos con parámetros concentrados y distribuidos. Bs. As., Editorial Cartago.
North, D. (1995) Instituciones, cambio institucional y desempeño económico. México, Fondo de Cultura Económica.
Rodrik, Dani (2010) El apoyo del FMI al control de capitales marca el fin de una era?, en La Nación, Bs As, 14 de marzo de 2010.
Zamagni, S. (2009) Lecciones de una crisis anunciada, en Resico, M. y E. O`Connor, (eds.), Ensayos de Política Económica, nro 3, Bs. As., Educa, octubre de 2009.

VI. Biografía

Fernando Nicchi es ingeniero eléctrico por la UBA, magíster en administración y políticas públicas por la Universidad de San Andrés y doctor en economía por la UCA. Se ha desempeñado en consultoría económica, participando en numerosos trabajos, nacionales e internacionales, tanto para empresas privadas como para gobiernos nacionales y provinciales, todos ellos relacionados con la energía. Simultáneamente ha enseñado, investigado y publicado sobre economía de la energía, ingeniería económica y economía en la UBA y en la UCA. También ha estado a cargo del Departamento de Electrotecnia en la UBA y de la Facultad de Ingeniería en la UCA. Ha recibido varias distinciones, entre ellas un Premio Konex 2003 en Ciencia y Tecnología.

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