GOOD BYE LENIN, OR NOT?

Los resultados de las elecciones argentinas depararon pocas sorpresas. Salvo contadas excepciones el poder de dominio territorial se impuso sin dificultades. Como es notorio este dominio se ejerce a través de un aparato que dispensa favores con dineros públicos y empleo en el Estado.

La correlación entre empleo estatal como porcentaje del empleo total voto dirigido al caudillo local es extremadamente alta.

Los que observamos este fenómeno desde hace varias décadas, tenemos la secreta esperanza de que con una reforma política los resultados electorales se modifiquen.

Pero la dependencia del estatismo y el falso bienestar que ofrece, es más difícil de cambiar de lo que parece a primera vista. Alberto Alesina y Nicola Fuchs- Schündeln han publicado hace unos días un estudio sobre las creencias de los alemanes, divididos en dos sistemas opuestos desde 1945 hasta 1990.

El objetivo del estudio fue evaluar si 45 años de comunismo había afectado la forma de pensar de los germanos del este, hacia el mercado, la acción del estado en la economía y su papel de proveedor de servicios públicos, los seguros sociales y la redistribución del ingreso.

En principio, si las creencias no son inducidas por el sistema no tendría que existir diferencias entre los alemanes del este o del oeste. Este es el principio convencional en que se basa la democracia, que sostiene que en las elecciones se eligen las mejores propuestas, y no a los dispensadores desde el Estado de favores pecuniarios.

También los 45 años de comunismo y su fracaso, podrían sesgar a los alemanes del este en contra del estatismo, o por el contrario haberlos habituado a renunciar a la libertad, a cambio de la falsa seguridad que brinda el estatismo y añorar un regreso a un modelo con más Estado.

Lamentablemente, los resultados confirman que los alemanes del este son mucho más pro-estado que los occidentales, y la diferencia responde a los efectos culturales del comunismo fruto del adoctrinamiento ya que es mucho más manifiesto en los educados bajo el régimen totalitario que en los más jóvenes.

Dejo al lector la aplicación al caso argentino.

por Ludovico Videla

Ref. Alberto Alesina y Nicola Fuchs-Schündeln, “Good bye Lenin or not?, the effect of Commuism on people preferences”. American Economic Review, Sept. 2007

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